Glaucoma — Preguntas frecuentes (FAQ)
1) ¿Qué abarca este algoritmo?
El algoritmo orienta el abordaje clínico del glaucoma, desde la identificación de situaciones de emergencia, como la sospecha de cierre angular agudo, hasta el recorrido de evaluación en un contexto no urgente. Integra factores de riesgo, criterios de derivación, pruebas oftalmológicas esenciales, como tonometría, evaluación del nervio óptico, campo visual y OCT, así como principios de tratamiento y seguimiento, incluida la definición de la presión intraocular objetivo y la monitorización de la progresión.
2) ¿Qué es el glaucoma y por qué es importante detectarlo precozmente?
El glaucoma es una neuropatía óptica progresiva, generalmente asociada a presión intraocular elevada y/o susceptibilidad del nervio óptico, que puede causar pérdida visual irreversible, sobre todo de la visión periférica. En las fases iniciales puede ser asintomático, por lo que la detección precoz en personas con mayor riesgo permite iniciar tratamiento y reducir el riesgo de progresión.
3) ¿Cuáles son los principales tipos de glaucoma abordados?
El algoritmo distingue el glaucoma agudo de ángulo cerrado, una emergencia con síntomas intensos, del recorrido más frecuente del glaucoma crónico, típicamente primario de ángulo abierto, que evoluciona lentamente y puede detectarse por hallazgos de cribado o evaluación dirigida. También incluye los conceptos de sospecha de glaucoma e hipertensión ocular, situaciones en las que puede ser necesaria una vigilancia intensiva.
4) ¿Cuáles son los signos de alarma que sugieren glaucoma agudo de ángulo cerrado?
Debe sospecharse glaucoma agudo ante dolor ocular intenso, con frecuencia asociado a dolor supraciliar o cefalea, visión borrosa y halos alrededor de las luces, junto con náuseas/vómitos. En la exploración pueden observarse ojo rojo, córnea turbia y midriasis fija, a veces ovalada. Esta situación exige tratamiento inmediato y derivación urgente.
5) ¿Qué hacer ante una sospecha fuerte de glaucoma agudo antes de la derivación?
Si la sospecha es elevada y resulta clínicamente seguro, debe iniciarse una reducción inmediata de la PIO, por ejemplo con acetazolamida y colirios hipotensores como un betabloqueante y/o un alfa-agonista, asociando analgesia y antiemético. Debe evitarse el uso de midriáticos. La evaluación oftalmológica urgente es esencial, y la iridotomía/iridectomía láser suele ser el tratamiento definitivo.
6) ¿Cuáles son los principales factores de riesgo de glaucoma crónico?
Los factores de riesgo más relevantes incluyen edad, sobre todo > 60 años, antecedentes familiares de primer grado, presión intraocular elevada, córnea fina cuando se conoce, ascendencia africana y miopía alta. La corticoterapia crónica, tópica ocular o sistémica, también aumenta el riesgo. La presencia de estos factores justifica cribado estructurado o evaluación dirigida.
7) ¿Qué pruebas son esenciales en la evaluación oftalmológica del glaucoma?
La evaluación incluye tonometría para medir la PIO y examen del nervio óptico, incluyendo excavación papilar y hemorragias del disco. Para confirmar daño y monitorizar progresión son fundamentales el campo visual automatizado y, cuando esté disponible, la OCT de la capa de fibras nerviosas retinianas/estructura. La gonioscopia es importante para clasificar el ángulo como abierto, estrecho o cerrado, y orientar la conducta.
8) ¿Qué significan “hipertensión ocular” y “sospecha de glaucoma”?
Hipertensión ocular corresponde a PIO elevada sin evidencia de daño del nervio óptico ni alteraciones del campo visual. Sospecha de glaucoma se refiere a hallazgos limítrofes o discordantes, por ejemplo una alteración estructural sugestiva sin defecto funcional claro, o viceversa. En ambos casos es importante estratificar el riesgo y mantener vigilancia, ya que puede producirse progresión a glaucoma.
9) ¿Cuándo debe iniciarse tratamiento en hipertensión ocular o sospecha de glaucoma?
Debe considerarse tratamiento hipotensor ocular cuando existe PIO persistentemente elevada, alto riesgo, por ejemplo múltiples factores de riesgo, o evidencia de progresión estructural o funcional. La decisión es individualizada y debe equilibrar el riesgo de progresión, la tolerancia, la preferencia del paciente y la capacidad de seguimiento.
10) ¿Cuál es el tratamiento inicial más común del glaucoma crónico?
El tratamiento inicial suele realizarse con colirios hipotensores oculares, siendo los análogos de las prostaglandinas la opción de primera línea en la mayoría de los pacientes. Según el contexto, puede considerarse la trabeculoplastia láser selectiva (SLT) como alternativa o tratamiento añadido. En caso de control insuficiente o progresión, puede ser necesaria la asociación de fármacos y, en situaciones seleccionadas, cirugía.
11) ¿Qué es la “presión intraocular objetivo” y por qué es importante?
La presión objetivo es un valor individualizado de PIO definido para reducir la probabilidad de progresión, considerando la gravedad de la enfermedad, inicial, moderada o avanzada, la edad, el riesgo de progresión y la esperanza de vida. La presión objetivo puede necesitar ajustes a lo largo del tiempo, sobre todo si existe progresión a pesar de una PIO aparentemente controlada.
12) ¿Con qué frecuencia debe realizarse el seguimiento y qué signos indican progresión?
La frecuencia del seguimiento depende del riesgo y del estadio de la enfermedad. En casos de sospecha/hipertensión ocular de mayor riesgo, es habitual reevaluar cada 6–12 meses. En el glaucoma confirmado, el seguimiento incluye PIO, examen del nervio óptico y repetición periódica de campo visual y/o OCT. La progresión se sugiere por empeoramiento consistente del campo visual, pérdida estructural en OCT o deterioro del nervio óptico, lo que debe conducir a revisión de la presión objetivo y escalonamiento terapéutico.
13) ¿Por qué es tan importante la adherencia y cómo mejorarla?
La adherencia terapéutica es determinante porque el glaucoma requiere tratamiento continuo para prevenir la pérdida visual. Debe confirmarse la técnica de instilación, identificar barreras como olvidos, coste o efectos adversos, y simplificar el régimen siempre que sea posible. Estrategias como recordatorios, rutinas asociadas a hábitos diarios y educación sobre la enfermedad pueden aumentar la persistencia del tratamiento.
14) ¿Cuáles son las precauciones y contraindicaciones comunes de los colirios?
Es importante revisar comorbilidades y posibles contraindicaciones. Por ejemplo, los betabloqueantes tópicos pueden agravar el asma/EPOC y la bradicardia o los bloqueos AV; los análogos de las prostaglandinas pueden causar hiperemia y cambios cosméticos; algunos fármacos pueden tener efectos sistémicos en pacientes vulnerables. La vigilancia de la tolerancia y la revisión periódica del tratamiento son esenciales para la seguridad.