Síndrome de ovario poliquístico (SOP) — Preguntas frecuentes (FAQ)
1) ¿Qué abarca este algoritmo?
El algoritmo orienta el abordaje clínico estructurado del SOP, desde la sospecha inicial y la aplicación de los criterios de Rotterdam hasta la exclusión de diagnósticos alternativos. Integra el cribado de comorbilidades metabólicas — presión arterial, perfil lipídico y evaluación de la glucemia — y organiza el tratamiento según el objetivo reproductivo — desea o no quedarse embarazada — y las manifestaciones predominantes — irregularidad menstrual/anovulación, hiperandrogenismo y riesgo cardiometabólico.
2) ¿Cuándo debo sospechar SOP?
Debe sospecharse SOP ante ciclos irregulares — oligomenorrea/amenorrea —, infertilidad por probable anovulación y/o signos de hiperandrogenismo — hirsutismo, acné persistente, alopecia androgenética. El SOP también puede considerarse cuando existe morfología ovárica poliquística en la ecografía, sobre todo si coexisten quejas ginecológicas o dermatológicas. La presentación es heterogénea y la evaluación debe adaptarse a la edad y al contexto clínico.
3) ¿Cómo se confirma el diagnóstico en adultas?
En adultas, el diagnóstico se basa en los criterios de Rotterdam, exigiendo 2 de 3 tras excluir otras causas: disfunción ovulatoria — oligo/amenorrea —, hiperandrogenismo — clínico y/o bioquímico — y morfología ovárica poliquística — PCOM. En la práctica, cuando existen irregularidad menstrual e hiperandrogenismo, la ecografía/AMH no es necesaria para confirmar, siempre que se hayan asegurado las exclusiones obligatorias.
4) ¿Qué diagnósticos deben excluirse antes de confirmar SOP?
Antes de confirmar SOP, deben excluirse causas frecuentes de disfunción ovulatoria/hiperandrogenismo: embarazo, disfunción tiroidea — TSH —, hiperprolactinemia e hiperplasia suprarrenal congénita no clásica — 17-OH-progesterona. Si existen signos de alarma — inicio rápido, virilización, amenorrea marcada, signos sistémicos —, debe considerarse una evaluación dirigida a tumor secretor de andrógenos, síndrome de Cushing, acromegalia, amenorrea hipotalámica funcional o insuficiencia ovárica prematura.
5) ¿Cómo abordar adolescentes con sospecha de SOP?
En adolescentes, el diagnóstico debe ser más cauteloso para evitar el sobrediagnóstico. En general, se considera SOP cuando existe hiperandrogenismo — clínico y/o bioquímico — y disfunción ovulatoria persistente tras la fase inicial posmenarquia. La ecografía y la AMH no deben utilizarse como criterio diagnóstico en esta fase, debido a la baja especificidad. Siempre que haya duda, es preferible el seguimiento y la reevaluación evolutiva.
6) ¿Qué evaluación metabólica debe realizarse y con qué objetivo?
El SOP se asocia a mayor riesgo de resistencia a la insulina, dislipidemia, hipertensión y diabetes tipo 2. Se recomienda evaluar presión arterial, perfil lipídico y glucemia — con PTGO cuando esté indicado por el riesgo. Esta evaluación permite estratificar el riesgo cardiometabólico, orientar intervenciones precoces y definir la necesidad de tratamiento farmacológico — por ejemplo metformina en contexto de intolerancia a la glucosa/DM2.
7) ¿Cuál es el papel de la modificación del estilo de vida?
La modificación del estilo de vida es la base del tratamiento del SOP. En pacientes con exceso de peso, la combinación de intervención dietética y ejercicio físico regular es de primera línea, pudiendo mejorar ciclos menstruales, ovulación, manifestaciones de hiperandrogenismo y reducir el riesgo cardiometabólico. Incluso pérdidas de peso modestas pueden asociarse a beneficio clínico relevante, debiendo ser el abordaje individualizado y sostenible.
8) ¿Qué hacer si la paciente desea quedarse embarazada?
En SOP con infertilidad por probable anovulación, la primera línea farmacológica para la inducción de la ovulación es el letrozol. La respuesta debe monitorizarse, preferiblemente confirmando la ovulación con progesterona en la fase lútea o, cuando esté disponible, con monitorización ecográfica. Si no hay ovulación, puede ser necesario escalonar la dosis dentro de los límites habituales y reevaluar. Si existe fracaso terapéutico o coexisten otros factores de infertilidad, debe considerarse la derivación a atención secundaria / reproducción asistida.
9) ¿La metformina está indicada para la infertilidad en el SOP?
La metformina puede considerarse como tratamiento adyuvante en la infertilidad asociada al SOP, con potencial mayor beneficio en pacientes con obesidad y/o resistencia a la insulina o intolerancia a la glucosa. Sin embargo, no sustituye a la inducción de la ovulación con letrozol como primera línea. La decisión debe integrar perfil metabólico, tolerabilidad y objetivos reproductivos, evitando el sobretratamiento en pacientes sin indicación metabólica.
10) Si la paciente no desea quedarse embarazada, ¿cuál es el abordaje de primera línea?
En pacientes que no desean quedarse embarazadas, la anticoncepción hormonal combinada es con frecuencia la opción de primera línea para la regularización del ciclo y el control de manifestaciones hiperandrogénicas, pudiendo priorizarse formulaciones con efecto antiandrogénico cuando el hirsutismo/acné son relevantes. Cuando los anticonceptivos combinados están contraindicados, puede utilizarse progestágeno cíclico para protección endometrial, sin beneficio significativo en hirsutismo/acné.
11) ¿Cómo tratar el hirsutismo y el acné en el SOP?
El tratamiento de primera línea para hirsutismo y acné en SOP, cuando no hay deseo de embarazo, es la anticoncepción hormonal combinada. Si la respuesta es insuficiente, pueden considerarse antiandrógenos — por ejemplo espironolactona —, pero solo con anticoncepción eficaz debido al potencial teratogénico. La evaluación del impacto psicosocial y la coordinación con dermatología pueden ser útiles en casos moderados a graves o refractarios.
12) ¿Cuándo debo reevaluar y/o derivar?
Debe reevaluarse si existe duda diagnóstica, signos de alarma, agravamiento rápido del hiperandrogenismo o persistencia de síntomas pese a tratamiento adecuado. En infertilidad, la derivación es apropiada cuando existe fracaso de la inducción de la ovulación, edad materna avanzada, larga duración de la infertilidad o sospecha de factores masculinos/tubáricos. En el seguimiento, es relevante monitorizar el riesgo metabólico y la adherencia a medidas de estilo de vida, ajustando la estrategia a lo largo del tiempo.