Hiperplasia prostática benigna (HPB) y síntomas del tracto urinario inferior (STUI) — Preguntas frecuentes (FAQ)
1) ¿Qué abarca este algoritmo?
El algoritmo orienta la evaluación y el tratamiento de los síntomas del tracto urinario inferior (STUI) en hombres con sospecha de hiperplasia prostática benigna (HPB). Integra la evaluación clínica, la puntuación IPSS, la repercusión sobre la calidad de vida, las pruebas complementarias recomendadas y los criterios para vigilancia, tratamiento farmacológico o derivación a Urología.
2) ¿Cuáles son los principales síntomas asociados a la HPB?
Los síntomas pueden dividirse en síntomas de almacenamiento (urgencia, frecuencia urinaria, nicturia e incontinencia urinaria de urgencia), síntomas de vaciado (dificultad para iniciar la micción, chorro débil, intermitencia y esfuerzo miccional) y síntomas posmiccionales (vaciado vesical incompleto y goteo terminal).
3) ¿Qué es el IPSS y cómo se interpreta?
El International Prostate Symptom Score (IPSS) es un cuestionario validado que cuantifica la gravedad de los síntomas urinarios. Las puntuaciones entre 0 y 7 corresponden generalmente a síntomas leves, entre 8 y 19 a síntomas moderados y entre 20 y 35 a síntomas graves. La decisión terapéutica también debe considerar el impacto sobre la calidad de vida.
4) ¿Qué pruebas complementarias deben realizarse en la evaluación inicial?
La evaluación inicial incluye habitualmente análisis de orina, PSA, creatinina sérica, ecografía vesicoprostática suprapúbica con evaluación del volumen prostático y del residuo posmiccional, así como uroflujometría cuando esté disponible.
5) ¿Cuándo es suficiente la vigilancia sin tratamiento farmacológico?
En los hombres con síntomas leves y escaso impacto sobre la calidad de vida, puede optarse por vigilancia activa asociada a medidas conductuales. Estas incluyen reducir la ingesta de líquidos al final del día, limitar la cafeína y el alcohol, realizar entrenamiento vesical y mantener una reevaluación periódica.
6) ¿Cuándo deben utilizarse los alfabloqueantes?
Los alfabloqueantes constituyen con frecuencia el tratamiento de primera línea cuando predominan los síntomas de vaciado. Proporcionan un alivio sintomático relativamente rápido, mejorando el flujo urinario y reduciendo la obstrucción funcional.
7) ¿Cuándo está indicada la asociación con un inhibidor de la 5-alfa-reductasa?
Los inhibidores de la 5-alfa-reductasa (5-ARI) deben considerarse en hombres con aumento del volumen prostático, habitualmente ≥40 mL, y/o PSA ≥1,5 ng/mL. La asociación con un alfabloqueante reduce el riesgo de progresión de la enfermedad, retención urinaria aguda y necesidad futura de cirugía.
8) ¿Cuál es el papel de los antimuscarínicos y los agonistas β3?
Los antimuscarínicos y los agonistas β3, como mirabegrón, son especialmente útiles cuando predominan los síntomas de almacenamiento, como urgencia, frecuencia urinaria e incontinencia urinaria de urgencia. Deben utilizarse con precaución en pacientes con un residuo posmiccional significativo.
9) ¿Qué significa un residuo posmiccional elevado?
Un aumento del residuo posmiccional puede sugerir un vaciado vesical incompleto y un mayor grado de obstrucción. Los valores elevados se asocian a un mayor riesgo de retención urinaria, infecciones recurrentes y fracaso terapéutico, y pueden influir en la elección del tratamiento.
10) ¿Cuándo debe solicitarse la derivación a Urología?
La derivación debe considerarse ante síntomas refractarios, progresión de la enfermedad a pesar del tratamiento, retención urinaria, hematuria, infecciones urinarias recurrentes, litiasis vesical, hidronefrosis, insuficiencia renal por obstrucción o sospecha de cáncer de próstata.
11) ¿Cómo debe interpretarse el PSA en pacientes tratados con 5-ARI?
Los 5-ARI reducen habitualmente el PSA aproximadamente un 50% después de varios meses de tratamiento. Un aumento progresivo del PSA durante el tratamiento, particularmente superior a 0,3 ng/mL o una elevación rápida a lo largo del tiempo, debe motivar una investigación adicional y una posible derivación a Urología.