Introducción
Esta tabla sistematiza las principales situaciones clínicas que motivan la derivación a cirugía pediátrica, organizadas por área anatómica, con indicación de la edad ideal para la derivación.
Cabeza
En los quistes dermoides de la cola de la ceja, la corrección suele ser electiva, siendo adecuada la derivación a partir de los 6–12 meses. En las orejas prominentes, la derivación se realiza después de los 5 años, preferiblemente antes del inicio de la educación primaria. En las fisuras labio-palatinas, la derivación debe realizarse en el momento del diagnóstico, por la necesidad de coordinación precoz con un equipo multidisciplinario y de planificación quirúrgica a edades definidas: labio alrededor de los 3 meses y paladar entre los 9–18 meses. Las fístulas y quistes branquiales pueden derivarse a cualquier edad, idealmente después de los 3 meses y fuera de la fase inflamatoria.
Urogenital
En los hidroceles comunicantes y quistes del cordón espermático, la derivación es adecuada si persisten después de los 12–18 meses, o antes si son voluminosos o están asociados a una hernia inguinal. En la criptorquidia, las formas bilaterales deben derivarse en el momento del diagnóstico, especialmente si los testículos no son palpables; en las formas unilaterales, la derivación debe realizarse si el testículo no ha descendido a los 6 meses, con orquidopexia idealmente entre los 6–12 meses, y como máximo a los 18 meses. La torsión testicular constituye una emergencia quirúrgica y no debe retrasarse por la realización de pruebas de imagen. La fimosis fisiológica solo debe derivarse después de los 5 años si es persistente o sintomática, mientras que las balanitis recurrentes o las infecciones urinarias febriles recurrentes justifican una derivación precoz. La parafimosis es una urgencia por la necesidad de reducción inmediata. El himen imperforado se deriva en el momento del diagnóstico, programando la corrección en edad puberal para prevenir hematocolpos. El hipospadias debe derivarse siempre en el momento del diagnóstico, evitando la circuncisión previa, y la corrección suele planificarse entre los 6–18 meses.
Abdomen
La hernia umbilical se vigila hasta los 4–5 años si es pequeña y asintomática; la derivación anticipada es adecuada si es muy voluminosa, está incarcerada o genera una preocupación familiar importante. La hernia inguinal debe derivarse en el momento del diagnóstico para corrección semielectiva en las semanas siguientes, con derivación urgente si está incarcerada.
Otras situaciones
La sindactilia y la polidactilia se derivan para corrección electiva, generalmente entre los 6–12 meses, según la morfología y el impacto funcional. Los hemangiomas y linfangiomas se benefician de una derivación precoz a un equipo con experiencia en anomalías vasculares, ya que el abordaje puede ser médico, expectante o quirúrgico según el caso.
Uso práctico de la tabla
En conjunto, la tabla ayuda a distinguir entre derivación urgente y programada, y a prevenir retrasos que puedan comprometer los resultados funcionales, reproductivos o estéticos. Como herramienta de apoyo para el médico no quirúrgico, facilita una derivación oportuna en el contexto de la atención primaria.